top of page

17- Me abro a mi destino


Mensaje de María Magdalena:

Ahora relájate, siéntate en tu propia presencia y experimenta tu cuerpo, siente tu propia presencia, el templo que eres y que siempre has sido, deja que tu mente deje de interferir en el silencio de tu templo interior. Cada vez que tu mente domina te saca de un lugar que está allí siempre disponible para ti. Allí no hay límites ni impedimentos.


Solo descansa allí en ese lugar y crea un espacio de confianza y apertura, allí en donde dejas que lo que está en tu destino llegue a ti.


Libera todo preconcepto de todo lo que ha sucedido en el pasado para que ya no interfiera con lo que está por venir y con tu vida presente tal como es hoy. Ábrete a tu destino y pide ayuda para liberar esos viejos condicionamientos del pasado que no son parte de tu destino actual.


Puedes decir algo así como:

“Me abro a mi destino y permito que venga a mí, en total fe y entrega. Me entrego al plan que trajo mi alma, confío en que es perfecto para mí y que no tengo nada que temer.”


Allí podrás dejar de lado toda preocupación acerca del futuro, cuidando minuciosamente que tu mente no interfiera, que tu mente repose en el regazo de la conciencia divina para que el plan perfecto que has traído sea manifestado sin interferencia. Este es el estado que necesitas cultivar, allí las fuerzas creativas operarán en la dirección de tu destino, necesitas superar el miedo al futuro y podrás entrenarte a diario para no permitir que éste domine tu mente y tu estado emocional. Tu mente sólo agrega sufrimiento y tensión innecesaria, ya que no tiene ningún asidero basado en lo real. Ahora descansa y cultiva esta actitud para seguir disolviendo la desconfianza y la duda, que son un gran impedimento para tu avance. sigue adelante afrontando lo que haya que hacer al respecto en tu día a día.



bottom of page